Elegir la malla gallinera adecuada para una protección máxima
¿Has decidido criar gallinas en tu jardín? Antes de empezar, tendrás que instalar un gallinero cómodo y espacioso para que las gallinas se sientan como en casa. Lo primero es elegir un gallinero adecuado al número de gallinas que quieras adoptar. Para ello, elige una superficie de entre 0,5 y 1,5 m² por gallina, según la especie. Pero un gallinero no basta: también necesitas un recinto mucho más grande, de entre 10 y 20 m² por gallina. Las gallinas necesitan espacio para estirar las patas y desarrollarse. Y para delimitar esta zona, nada mejor que una valla de alambre de gallinero.
¿Por qué utilizar malla gallinera?
Un gallinero sirve para varias cosas. La primera es proteger a las gallinas de los depredadores. Los pollos son presa fácil de muchos animales salvajes, como zorros, comadrejas, martas, etc. Para evitar que su granja avícola sea diezmada, debe estacionar sus aves adecuadamente, utilizando una malla metálica protectora.
Elija una malla fina para su red de protección
Elige una malla fina, porque algunos de estos depredadores son animales pequeños que no dudan en colarse por los agujeros. Así que elija una malla con un diámetro de entre 12 y 50 mm.
En cuanto a la estructura de la malla gallinera, las soluciones más utilizadas son dos. La malla galvanizada de triple torsión es muy resistente y flexible, lo que supone una ventaja a la hora de instalarla. Otra opción es la malla soldada. En caso de rotura de una malla, esto garantiza que el agujero no sea demasiado grande.
Pajarera o red de protección
Si tienes polluelos en el jardín, también puede ser conveniente cubrir el recinto con una malla protectora o una pajarera. Estas pequeñas e indefensas aves son presa fácil de rapaces como buitres y halcones. Pero también hay otros animales que pueden atacar a las crías de una gallina.
| Animales que pueden atacar a las gallinas | Animales que pueden atacar a los polluelos | Animales que pueden atacar a los huevos |
| - Zorros - Comadrejas - Comadrejas - Martas - Turones - Perros callejeros |
- Aves de presa (buitres, halcones, gavilanes) - Ratas - Gatos |
- Ratas - Córvidos (urracas, cuervos, cornejas) - Serpientes (culebras de liga y víboras) - Erizos |

Si quieres saber qué malla metálica elegir para tu gallinero, asegúrate de que está bien colocada y tiene la malla adecuada para proteger el recinto de los animales intrusos
¿Qué altura de malla debo elegir para mi gallinero?
Para garantizar a tus gallinas un refugio fiable, tienes que elegir un material de calidad, pero también asegurarte de que la altura de tu malla gallinera es suficiente. Puede elegir una malla de 1,20 m, pero para ir sobre seguro, es mejor elegir una malla de 2 m. La razón es sencilla: algunos zorros son temerarios y escalar un pequeño gallinero no les asusta.
En segundo lugar, una altura demasiado baja facilita la huida de las gallinas. En sentido estricto, una gallina doméstica no puede volar porque pesa demasiado. Pero puede utilizar sus alas para saltar por encima delgallinero. Una valla más alta limita este tipo de incidentes.
Un último consejo: cada vez que entres en el gallinero, asegúrate de haberlo cerrado al salir. Así evitarás que se escapen las gallinas, pero también que entren otros animales. Incluso un perro callejero puede hacer mucho daño en un gallinero.
Para el vallado de tu gallinero, piensa también en la intrusión en el suelo
La altura es importante, pero para una protección máxima, el punto débil nº 1 de un recinto suele ser... el fondo. Un zorro, una comadreja o un perro pueden intentar pasar por debajo de la valla o arañar para abrirse paso. Para saber qué malla metálica elegir para su gallinero, hágase esta pregunta: ¿cómo evitar la intrusión desde el suelo?
Hay dos soluciones sencillas (y a menudo complementarias):
- Enterrar la malla a una profundidad suficiente, creando una "falda" enterrada alrededor del perímetro del corral.
- Crear un retorno al suelo: en lugar de descender verticalmente, la valla se extiende plana sobre el suelo (por el exterior) y luego se cubre con tierra, grava o se sujeta con estacas. Este método resulta práctico cuando el terreno es difícil de excavar.
El objetivo es evitar que un depredador levante o extienda la malla unos centímetros: a menudo se trata de eso.
Malla y rigidez: adaptar el tipo de red al riesgo y al terreno
Ya conoces las ventajas de la malla fina y los principales tipos (galvanizada/soldada de triple torsión). Para ir más lejos, piense en la rigidez esperada:
- En un terreno irregular, una valla flexible puede seguir mejor los contornos del terreno y limitar los días en el suelo (útil si su parque está en pendiente).
- Si quiere una valla que mantenga bien su forma (sobre todo con postes espaciados), una malla más rígida puede ser más fácil de estirar y mantener.
Por último, no descuide las zonas "de riesgo": cerca de una puerta, una esquina o un lugar donde la valla se manipule a menudo. En estos puntos, una malla demasiado ancha o un alambre demasiado fino pueden deformarse más fácilmente. Una pequeña zona de refuerzo (doblado local o tensión mejor distribuida) suele marcar la diferencia.
Instalación: postes, estacas y tensado regular para un vallado fiable
El mejor vallado del mundo ofrece poca protección si está mal instalado. Para un cercado sólido :
- Postes / estacas bien anclados: son los que garantizan la sujeción. Cuanto más estables sean, más firme quedará el vallado.
- Esquinas reforzadas: las esquinas son las zonas que más tiran de la valla y, por tanto, las que se relajan más rápidamente.
- Tensión uniforme: un vallado demasiado flojo crea "barrigas" fáciles de empujar o levantar. Demasiado tenso, puede deformarse al menor esfuerzo. La idea es tener una tensión uniforme, sin puntos fuertes.
Piensa también en la altura real una vez colocado: si la parte inferior está enterrada o doblada hacia abajo, la altura visible bajará un poco. Es normal, pero conviene preverlo al elegir el rodillo (metraje, altura en metros).
Puertas y accesos: el punto débil más común
En un corral, la puerta suele ser el lugar donde se producen las intrusiones (y las fugas de gallinas). Para limitar los problemas:
- Comprueba que la malla metálica está bien alineada alrededor de la puerta;
- Evitar huecos en el suelo bajo la puerta (a veces basta con una pequeña abertura);
- Utiliza una cerradura sencilla pero fiable, y acostúmbrate a comprobarla después de cada uso.
También es importante para su comodidad: un acceso bien diseñado facilita el mantenimiento, la limpieza y la distribución de comida y agua, sin tener que trepar por la verja.
Mantenimiento: detectar a tiempo los signos de debilidad
Para mantener la máxima protección, realice comprobaciones rápidas y periódicas:
- Recorra el parque para detectar una zona que se levante del suelo, una esquina suelta o una malla dañada;
- Compruebe después de una ráfaga de viento o tras el paso de animales (huellas, agujeros, tierra removida);
- Comprobar las fijaciones de los postes (grapas, ataduras, cierres) para evitar que una puntada se afloje y amplíe una abertura.
Con estos reflejos, podrás asegurar tu gallinero a largo plazo: la malla metálica se convierte en un auténtico baluarte contra los depredadores, y tus gallinas permanecen seguras en una zona adecuada.
Para saber más :
Par Léo Girard