¿Sofá, sillón o banco? ¿Qué asiento elegir para el salón?
¿Te apetece darle un nuevo aire a tu salón sin gastarte mucho? El salón es el corazón de la casa: allí nos reunimos para ver una película en familia, tomar una copa con los amigos o simplemente leer tranquilamente los domingos.
Para disfrutar de estos momentos, la elección de los asientos es fundamental. Pero, ¿cómo acertar con la elección para conseguir un salón cómodo, bonito y funcional, sin que resulte abarrotado? ¿Deberías decantarte por un gran sofá esquinero, añadir un sillón con carácter o jugar con bancos y pufs? ¡Aquí tienes algunos consejos para diseñar el salón que más te represente!

Combina un sofá cómodo con un sillón con carácter: la combinación perfecta para crear un salón acogedor sin abarrotar el espacio.
El sofá y la chaise longue
¡Es el mueble en torno al cual gira todo! El sofá define de inmediato el ambiente de la estancia. Elígelo en función del espacio disponible.
Si tienes un salón pequeño (menos de 15 m²), el sofá recto de 2 o 3 plazas es la mejor opción. El truco está en elegir un modelo con patas finas de madera o metal. Al dejar que la luz pase por debajo del mueble, tu estancia parecerá inmediatamente más grande y diáfana.
¿Tienes la suerte de disponer de un salón amplio? La chaise longue integrada en el sofá esquinero ofrece una comodidad absoluta para estirar las piernas al final del día. En un gran salón diáfano, también es una solución estupenda para separar visualmente la zona de estar de la zona de comedor.
Nuestro consejo: intenta dejar siempre unos 70 u 80 cm de espacio libre alrededor de tu sofá para poder moverte con facilidad en el día a día.
El sillón: ese pequeño toque de personalidad
¿Te apetece añadir un poco de personalidad a la estancia sin obstaculizar el paso? El sillón está ahí para eso. Complementa tu sofá aportando un toque decorativo.
¡Además, es el mueble ideal para atreverse con el color! Si tienes un sofá en tonos neutros como el gris o el beige, no dudes en crear un contraste con un sillón de terciopelo amarillo mostaza, de tela azul pato o de felpa blanca, muy de moda en este momento.
La ventaja es que se puede mover fácilmente según te apetezca. Un pequeño sillón tipo «crapaud» encajará sin problemas en un rincón para crear un espacio de lectura. Por su parte, un sillón lounge de inspiración escandinava aportará un ambiente acogedor y agradable.
Bancos, pufs y cofres: las joyas para ganar espacio
No siempre pensamos en ello, y sin embargo… ¡los pequeños asientos auxiliares son geniales para optimizar el espacio de la casa!
Fíjate, por ejemplo, en el puf: es ligero y se adapta a cualquier sitio. Se puede usar como reposapiés, colocarlo alrededor de la mesita de centro cuando tienes invitados y guardarlo discretamente en un rincón cuando termina la velada.
El banco auxiliar también es una buena opción. Colocado debajo de una ventana, contra una pared o justo detrás del sofá, ofrece asientos adicionales, pero nunca obstaculiza la vista, ya que no tiene respaldo.
Por último, si te gustan los muebles ingeniosos, ¡opta por un puf o un banco con baúl! Ya sean de terciopelo o de tela texturizada, son perfectos para guardar el mando a distancia o los juguetes de los niños. Disfrutarás de un asiento adicional y mantendrás el salón siempre bien ordenado.
Como habrás comprendido, no hace falta elegir un conjunto totalmente a juego para tener un salón bonito. El secreto está más bien en encontrar el equilibrio adecuado: un sofá cómodo, un sillón que aporte estilo y uno o dos asientos auxiliares pequeños para acoger a todo el mundo con facilidad. ¡Ahora te toca a ti crear un espacio acogedor a un precio asequible!
Por Léo Girard